Un manifiesto contra la felicidad egoísta

 

¿Cuáles son las consecuencias de dejarnos llevar por la “dictadura” de la felicidad en la sociedad? ¿Por qué aumentan las ventas de cursos y libros de autoayuda? ¿Qué prefieres ser, inteligente o feliz? En este vídeo, el psicólogo Edgar Cabanas Díaz-doctor en Psicología, investigador en la Universidad Camilo José Cela de Madrid(España) y en el Centro de Historia de las Emociones del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano en Berlín(Alemania) y co-fundador de la red internacional de investigadores Popular Psychology, Self-Help Culture and the Happiness Industry. Ha publicado artículos científicos en las revistas Theory & Psychology, Culture & Psychology y Psicothema, y es co-editor de la serie Therapeutic Cultures en la editorial Routledge, y coautor de los libros ‘La vida real en tiempos de felicidad’ y ‘Happycracia: Cómo la ciencia y la industria de la felicidad controla nuestras vidas’-plantea estos y otros dilemas sobre la felicidad. “En cuanto convertimos la felicidad en una elección, automáticamente el sufrimiento también se convierte en una elección. Y, entonces, si sufres es porque de alguna forma quieres. El mensaje ‘Si quieres, puedes’ solo añade sufrimiento y culpa”, señala.

¿Qué dice la neurociencia sobre el optimismo?

En este vídeo Tali Sharot-neurocientífica y profesora de Neurociencia Cognitiva en el University College de Londres(Reino Unido), donde dirige el Laboratorio del Cerebro Afectivo-comparte los resultados de algunos de sus estudios y explica en qué consisten el ‘sesgo optimista’ o el ‘sesgo de confirmación’. Sharot, estudiosa del cerebro, asegura que somos optimistas por naturaleza, pero matiza: “Lo que vemos es que la gente es optimista sobre su propio futuro, quizás de su familia e hijos, pero no suelen ser muy optimistas sobre el mundo en general”. La investigadora también habla sobre las consecuencias del pensamiento positivo: “En igualdad de condiciones, los optimistas tienden a vivir más tiempo y suelen curarse más rápido de sus enfermedades”. La investigadora también habla sobre nuestra tendencia a buscar información que confirme lo que creemos: “Solemos asimilar mejor la información que confirma lo que pensamos” asegura Sharot. Y concluye: “lo que realmente hace que alguien cambie de opinión son sus experiencias”.

Desmitificando la felicidad

En este vídeo, Sonja Lyubomirsky-profesora del Departamento de Psicología de la Universidad de California en Riverside(Estados Unidos). Y una de las psicólogas más preeminentes de nuestro tiempo-arroja luz con un enfoque científico sobre la importancia de ser amable, de practicar la gratitud, y de cómo la conexión entre personas en uno de los elementos clave para tener una mente saludable, ser feliz y hacer felices a los que nos rodean: “Cuando somos felices no solo nos sentimos bien nosotros, nuestras familias serán más felices, nuestros amigos y compañeros de trabajo también. La felicidad no es solo algo personal, es buena para todo el mundo”.

La felicidad no es una meta a la que llegar, sino un estado emocional que cultivar: “Conlleva trabajo y esfuerzo como cualquier cosa que queramos conseguir en la vida”. Un 50% del nivel de felicidad en una persona está determinado genéticamente, un 10% depende de la situación y circunstancias de la vida, y el 40% restante está sujeto a nuestro control. ¿Por qué no aprovecharlo a nuestro favor en los tiempos que corren?

Es autora de La ciencia de la felicidad​ y Los mitos de la felicidad,​ dos libros prácticos basados en evidencias científicas que pueden ayudar a las personas a aumentar su nivel de felicidad.

Crónicas de un psiquiatra en Nueva York

En esta ponencia, Luis Rojas Marcos-profesor de Psiquiatría en la Universidad de Nueva York(Estados Unidos) y miembro distinguido vitalicio de la Asociación Americana de Psiquiatría-aborda temas como la importancia del optimismo, la relación entre el lenguaje y la felicidad, el sentido del humor, las funciones ejecutivas, el TDAH, la superación de la adversidad, la autoestima y la resiliencia.

Aprender a fluir

En esta entrada, del programa de la 2 de TVE, Redes, se debate sobre cómo alcanzar la felicidad y el “fluir”. Una obsesión produce malestar pero hay actividades en las que uno se sumerge repetidamente y que producen una sensación de atemporalidad, una gran concentración y facilidad de ejecución además de gran satisfacción. A esto se le llama “fluir”.
Un estado de fluidez es cuando estamos totalmente concentrados en afrontar un desafío o descubrir algo nuevo. Fluimos cuando nuestra conciencia está ordenada y todo se mueve en la misma dirección. Podemos experimentar estados de fluidez en cualquier sitio y en cualquier momento.
En esta edición de Redes, Eduard Punset entrevista a uno de los grandes investigadores sobre “fluir” y máximos exponentes de la Psicología Positiva, Mijail Czíkszentmihály, profesor de psicología en la Universidad de Claremont, California (Estados Unidos). Asimismo, entrevista a Luis Rojas Marcos,  profesor de psiquiatría en la Universidad de Nueva York(EEUU) y a Xavier Guix, psicólogo.

Predisposición al optimismo

En este videodocumental Tali Sharot-Doctora en Psicología y Neurociencia y profesora asociada de Neurociencia cognitiva en el Departamento de Psicología Experimental en la Universidad College de Londres(Inglaterra)-habla de la predisposición del ser humano al optimismo y cómo el optimismo cambia la realidad subjetiva. Las expectativas que tenemos del mundo hacen que cambie la forma en que lo vemos. Pero también cambia la realidad objetiva. Actúa como una profecía autocumplida.
Esta es la parte dos de dos.

Predisposición al optimismo

En este videodocumental Tali Sharot-Doctora en Psicología y Neurociencia y profesora asociada de Neurociencia cognitiva en el Departamento de Psicología Experimental en la Universidad College de Londres(Inglaterra)-habla de la predisposición del ser humano al optimismo y cómo el optimismo cambia la realidad subjetiva. Las expectativas que tenemos del mundo hacen que cambie la forma en que lo vemos. Pero también cambia la realidad objetiva. Actúa como una profecía autocumplida.
Esta es la parte una de dos.