Tu mirada puede transformar a las personas

Álex Rovira-escritor y divulgador-diserta en este vídeo sobre la importancia de la memoria, de hacer crecer a los demás a través de nuestra mirada o el desafío de la humanización… Asimismo, argumenta la importancia de lo que en psicología se llama “la mirada apreciativa”, es decir, aquella forma de mirar que tiene la capacidad de transformar, empoderar a los demás y “darles alas”. Rovira insiste en la importancia de que esta mirada se aplique tanto en la escuela como en la familia. Parafraseando a Goethe, asegura “trata a un ser humano como es, y seguirá siendo lo que es; pero trátalo como puede llegar a ser, y se convertirá en lo que está destinado a ser”.
Álex Rovira reflexiona sobre cómo nuestra forma de ver a los demás puede condicionar sus posibilidades de crecimiento y realización; y anima a liberarnos tanto de falsas ideas negativas sobre nosotros mismos, como de falsos prejuicios sobre los demás.

Por qué es tan importante cómo miras a tu hijo

Álex Rovira-escritor y divulgador-explica en este vídeo la importancia de lo que en psicología se llama “la mirada apreciativa”, es decir, aquella forma de mirar que tiene la capacidad de transformar, empoderar a los demás y “darles alas”. Rovira insiste en la importancia de que esta mirada se aplique tanto en la escuela como en la familia. Parafraseando a Goethe, asegura “trata a un ser humano como es, y seguirá siendo lo que es; pero trátalo como puede llegar a ser, y se convertirá en lo que está destinado a ser”.

Álex Rovira reflexiona sobre cómo nuestra forma de ver a los demás puede condicionar sus posibilidades de crecimiento y realización; y anima a liberarnos tanto de falsas ideas negativas sobre nosotros mismos, como de falsos prejuicios sobre los demás.

Poner una etiqueta a un niño es muy fácil; quitársela no

En este vídeo, Alberto Soler-psicólogo-explica cómo las etiquetas influyen en la conducta y el rendimiento académico de los niños. “En el momento que tenemos una etiqueta puesta acabamos comportándonos de acuerdo con esa etiqueta y es muy difícil quitárnosla”. En los años 60 del siglo pasado se hizo un experimento en el que se asignó intencionadamente la etiqueta de “muy inteligentes” a 65 alumnos de un grupo de 320 estudiantes, un dato falso. Lo sorprendente es que al acabar ese curso, aquellos 65 estudiantes obtuvieron mejores resultados en las pruebas de inteligencia porque los profesores esperaban más de ellos.