¿Cómo se aplica la neuroeducación en el aula?

En esta entrada Jesús C. Guillén-astrofísico, profesor, investigador y divulgador-explica los métodos de aplicación de la neuroeducación para la mejora de las competencias del alumnado.

Neuroeducación en el aula: de la teoría a la práctica

Esta ponencia es impartida por Jesús C. Guillén, profesor del posgrado de neuroeducación de la Universidad de Barcelona(España) y autor del blog Escuela con cerebro.
En la misma, diserta sobre la importancia de la implementación de los avances en el estudio del cerebro y la repercusión en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Los beneficios de la inteligencia emocional para nuestros hijos

Daniel Goleman-psicólogo, periodista científico y autor del libro Inteligencia emocional-explica por qué deberíamos enseñar a todos los niños y niñas a practicar y desarrollar la competencia emocional.
Goleman destaca la necesidad de ser conscientes del papel fundamental que juegan nuestras emociones en la vida: “La inteligencia emocional es la capacidad de ser inteligente utilizando nuestras emociones, entender lo que sentimos y cómo se sienten otros, y usarlo en nuestras relaciones, en el trabajo, en la vida… en definitiva es esencial para la felicidad”, afirma.
Además, Goleman señala la importancia fundamental que juega hoy la capacidad de atención, ya sea como una forma de autocontrol, para mejorar la empatía con los demás o la comprensión del mundo que nos rodea, así como los beneficios de su entrenamiento: “La práctica de la atención es como un músculo. Si no lo utilizamos se debilita; si lo ejercitamos, se fortalece”, y subraya: “Es muy importante que los niños sean capaces de poner la atención donde quieran, porque la atención es la base del aprendizaje”.

Saber concentrarse es más decisivo para un niño que su coeficiente intelectual

Apoyado en las últimas investigaciones neurocientíficas, Daniel Goleman-psicólogo, autor del libro ‘Inteligencia emocional” y cofundador de la Academia para el aprendizaje colaborativo, social y emocional- explica en este vídeo la importancia fundamental que juega hoy la capacidad de atención, ya sea como una forma de autocontrol, para mejorar la empatía con los demás o la comprensión del mundo que nos rodea, así como los beneficios de su entrenamiento: “La práctica de la atención es como un músculo. Si no lo utilizamos se debilita; si lo ejercitamos, se fortalece”, afirma. “El control cognitivo y la concentración pueden ser más decisivos para la vida de un niño que su coeficiente intelectual”, concluye.

La educación es la llave del conocimiento y la antesala de la felicidad

¿Cuál sería la asignatura pendiente en nuestro sistema educativo? La competencia emocional. La psicóloga María Jesús Álava Reyes- Psicóloga, Máster en Psicología Pedagógica y galardonada con el Premio a la Mejor labor de Divulgación de la Psicología 2017-señala que deberíamos enseñar esta habilidad a los niños desde pequeños y responder a preguntas clave. ¿Cómo conocerte para aceptarte realmente cómo eres? ¿Cómo sacar lo mejor de ti mismo? ¿Cómo vas a actuar cuando conoces a una persona muy positiva o muy agresiva? ¿Cómo ser más sociable? ¿Cómo aprender a escuchar? ¿Cómo aprender a pensar? Es decir, cómo desarrollar la competencia emocional. En definitiva, esto sería cómo aprender a vivir, asegura la psicóloga.

Estudio de la Inteligencia Emocional y Función Ejecutiva en Educación Primaria

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Esta publicación ha sido realizada por Edurne Rebollo Goñi, componente de los Centros Auditivos “GAES” de Irún (Gipuzkoa, España) y Cristina de la Peña Álvarez, miembro de la Universidad Francisco de Vitoria de Pozuelo de Alarcón, Madrid(España).
La Inteligencia Emocional y la Función Ejecutiva son claves en la educación, por la influencia en el proceso de enseñanza-aprendizaje. El objetivo de este trabajo es analizar la relación entre la Inteligencia Emocional (intrapersonal e interpersonal) y la Función Ejecutiva.
Método: Los participantes eran escolares de Educación Primaria, a los que se les administró la prueba de Evaluación Neuropsicológica de Funciones Ejecutivas en niños (Portellano, Martínez y Zumárraga, 2009) para valorar las funciones ejecutivas(test de Anillas, test de fluidez semántica y test de Interferencia) y el Cuestionario de Inteligencias Múltiples de Armstrong (2001) con las escalas de inteligencia interpersonal e inteligencia intrapersonal para valorar Inteligencia Emocional.
Resultados: El análisis evidencia que existen relaciones significativas entre Inteligencia Emocional y Funciones Ejecutivas.

A modo de conclusión, resalta la relevancia de incluir en el currículo educativo programas de intervención neuropsicológica que trabajen habilidades emocionales y competencias ejecutivas para optimizar el rendimiento académico y personal del alumnado de Educación Primaria.

Sed los entrenadores emocionales de vuestros hijos

En este videodocumental, Elsa Punset-escritora y divulgadora-afirma…”Sed los entrenadores emocionales de vuestros hijos y dejadles expresar todas las emociones que llevan dentro… El mejor favor que podemos hacer a nuestros hijos es ayudarles a vivir con todas las emociones”.
Su búsqueda de respuestas sobre el ser humano en la ciencia, la neuropsicología y la pedagogía le ha permitido estudiar y describir las emociones y cómo aplicar la inteligencia emocional.

Impacto socioeconómico del TDAH

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Esta publicación es una obra colectiva y ha sido coordinada por el Dr. César Soutullo, director de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica de la Clínica Universidad de Navarra(España).
El TDAH tiene repercusiones en la vida del niño, ya que va a tener dificultades académicas (el 20% del fracaso escolar se debe al TDAH), dificultades para relacionarse y adaptarse a su entorno, y problemas familiares. Esto afecta a su autoestima, pudiéndole provocar ansiedad y depresión. Si, además, el paciente vive en una familia desestructurada o marginal, ha sido diagnosticado tardíamente y, por ello, ha desarrollado otras comorbilidades, o muestra una conducta desafiante, las repercusiones sobre su vida cotidiana se agravan todavía más.
Según la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, 2004), los niños y adolescentes con TDAH muestran las siguientes conductas en el ámbito escolar:
• Pueden llegar a tener dificultad para escuchar cuando se les habla directamente, por ejemplo, cuando les habla el profesor.
• Les cuesta seguir la información o las normas de los juegos y pueden tener dificultad para prestar atención a las actividades o tareas asignadas.
• Son alumnos que se distraen fácilmente, con ruidos que a una persona sin TDAH pueden pasarles inadvertidos (por ejemplo la bocina de un coche).
• Presentan dificultad con los trabajos de clase que requieren un esfuerzo mental continuado.
• Suelen presentar el trabajo desordenado y sin haberle dedicado la más mínima atención.
• Suelen moverse excesivamente o retorcerse en sus sillas, tamborilear las manos sobre la mesa o no parar de mover las piernas, lo cual molesta a los compañeros.
• Se precipitan con la respuesta ante una pregunta del profesor, interrumpiendo al profesor y al resto de alumnos y tienden a cambiar de una conversación a otra o a cambiar de una actividad a otra sin haber terminado la anterior.
Según Barkley, el cerebro de los afectados por TDAH madura con entre 2 y 3 años de retraso comparado con personas sin TDAH. Esta falta de inhibición les hace ser impulsivos y su falta de capacidad visual les hace no cooperar, no compartir, no interactuar en grupo, no imitar y no tener un sentido del tiempo. El fallo en la memoria del trabajo verbal les hace tener una pobre autodescripción, autoinstrucciones y tener problemas con lo que oyen, leen o ven. Su pobre capacidad emocional les hace no tener control de las frustraciones y de las emociones. Su fallo en la función de la habilidad para solucionar problemas les impide automotivarse, solventar problemas y recopilar información, transformándola en un narrativa coherente (Barkley RA., 1997) (Brown TE., 2002).
Según el Proyecto PANDAH, los niños con TDAH se valoran a sí mismos más negativamente, con más problemas, más impopulares y menos felices que los niños de su misma edad.
Los niños con TDAH pueden tener mayor frecuencia de problemas de conducta. En términos de comportamiento hubo un número significativamente mayor de chicos de 13 y más años con TDAH que sin TDAH que participaron en peleas (22% y 4% respectivamente), o que consumían cantidades excesivas de alcohol (11% y 5% respectivamente) (Young S. et al, 2013).

Efectos de un programa piloto de desarrollo cognitivo ‘teoría de la mente’ en tres niños con autismo: componente emocional

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Esta publicación ha sido realizada por Cristian Villanueva-Bonilla y Jasmín Bonilla-Santos, pertenecientes al Grupo de Investigación Dneuropsy y Fernanda Arana-Guzmán, Ingrid Ninco-Cuenca, Andrea Quintero-Lozano, componentes de la Universidad Surcolombiana de Neiva(Colombia).

La teoría de la mente se define como la capacidad para predecir, comprender y actuar frente a la conducta de otras personas, sus conocimientos, sus intenciones, sus emociones y sus creencias. En este trabajo, los autores se plantean una alternativa viable para establecer un programa adaptado a las características de los niños diagnosticados con trastorno del espectro autista.
Se describe el efecto de un programa piloto de desarrollo cognitivo ‘teoría de la mente’ en las habilidades emocionales de tres niños con trastorno del espectro autista. Caso 1: niño de 9 años, con escasa identificación y expresión emocional, así como dificultades para mantener conversaciones fluidas y coherentes. Caso 2: niño de 10 años, con lenguaje mecánico, poco fluido, y dificultades para iniciar y mantener una conversación. Caso 3: niña de 8 años que presenta déficits en las conductas comunicativas no verbales usadas en la interacción social y dificultades para adaptarse a situaciones no cotidianas. En los tres casos se presenta mejoría de las capacidades emocionales posterior a la implementación del programa; además, los padres, docentes o terapeutas percibieron cambios positivos en las habilidades adaptativas de los niños.
A modo de conclusión, se destaca que los aspectos metodológicos y estructurales del programa de desarrollo cognitivo fueron adecuados para los niños con autismo participantes de la investigación. Debido al carácter preliminar del estudio, se sugiere para futuras investigaciones una muestra mayor y un diseño doble ciego con aleatorización caso/control que permitan la generalización de los resultados.

Reconocimiento emocional y problemas de comportamiento social en niños con TDAH

https://drive.google.com/drive/#search?q=%22Reconocimiento%20emocional%20y%20problemas%20de%20comportamiento%20social%20en%20ni%C3%B1os%20con%20TDAH.%20PDF%22
En esta publicación los autores-Alejandra Michel Taracena, Julieta Ramos-Loyo, Esmeralda Matute, Andrés A. González-Garrido y Luis Miguel Sánchez-Loyo, pertenecientes a la Universidad de Guadalajara(México)-plantean que los niños con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (en adelante, TDAH), además de presentar problemas en la atención y un comportamiento hiperactivo-impulsivo, presentan dificultades para adaptarse socialmente, debido a su escaso control y regulación de su expresión emocional.
El objetivo del estudio es identificar los posibles déficits en la habilidad para reconocer expresiones emocionales y los problemas en la regulación emocional en niños con TDAH. Participaron 15 niños varones con un diagnóstico de TDAH(subtipo combinado), pareados con 15 niños sanos, entre 7 y 11 años. Se aplicaron tareas de reconocimiento emocional facial, prosódico y en contexto social, así como el inventario de problemas de comportamiento (CBCL). No se observaron diferencias significativas entre los dos grupos en las tareas de reconocimiento emocional. En el inventario CBCL se observaron mayores problemas de comportamiento y de regulación emocional en el grupo con TDAH que en el control. En conclusión, los resultados del presente trabajo indican que los niños TDAH no muestran déficits en el reconocimiento de emociones en sus distintas modalidades, aunque sí presentan mayores problemas comportamentales en su contexto social, sin existir una relación entre ambos aspectos.