En momentos de aislamiento físico debemos asegurar la proximidad social

Esta ponencia es impartida por Facundo Manes-investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina y del Departamento Cognition and Brain Sciences de Cambridge(Reino Unido); Fundador del Instituto de Neurología Congnitiva (INECO) y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro en Buenos Aires(Argentina).

Facundo Manes contesta a la pregunta: ¿Qué sucede en nuestro cerebro en una situación de alerta sanitaria como la que vivimos ahora? “Tenemos que saber que la ansiedad es una reacción normal, una especie de alarma que se enciende en nuestro organismo ante una situación de peligro o amenaza”, asegura el científico. Como experto en salud cerebral, Facundo Manes propone sobrellevar la incertidumbre y el aislamiento con la creación de una rutina diaria, descanso y ejercicio físico. También recomienda evitar la sobreinformación y aprender a abrazar el aburrimiento. Para él, esto pasará y se convertirá en una nueva batalla ganada por el ser humano: “Ganaremos al virus a través de la salud, de la Educación, de la ciencia. Y ustedes serán parte importante de esta batalla. Quizás los héroes y heroínas de la lucha contra el coronavirus”, concluye.

Sobreproteger a los niños es desprotegerlos

 

En este vídeo, Eva Millet-periodista y escritora especializada en educación y crianza-reflexiona sobre los efectos de sobreproteger a los niños. La autora, describe un nuevo estilo de crianza, al que llama ‘hiperpaternidad’ basado en una atención excesiva a los hijos, que, según ella, “incapacita” a los niños a la hora de adquirir una de las herramientas básicas de la vida: la autonomía.

Eva señala que este sistema de “crianza monstruosamente intensiva” está creando una generación de jóvenes ansiosos, impacientes, dependientes, con miedos y baja tolerancia a la frustración, que además se refleja en su aprendizaje y rendimiento académico.

Millet propone que “las madres tigre, los padres apisonadora o helicóptero” den paso hacia un modelo que les permita relajarse, confiar en el sentido común y en los hijos, y no apostar solo por la acumulación de experiencias y conocimientos, sino por una “educación del carácter” que refuerce su empatía, resistencia, valores y tolerancia a la frustración.

CAS. Cuestionario de ansiedad infantil

Fuente:Librería ITES

http://web.teaediciones.com/CAS–CUESTIONARIO-DE-ANSIEDAD-INFANTIL.aspx

Esta prueba permite efectuar una rigurosa exploración psicológica de los trastornos de ansiedad en niños; la administración puede ser individual o colectiva;  la pasación es variable, entre 20 y 30 minutos, aproximadamente; la aplicación se puede hacer al alumnado con edades comprendidas entre los seis y los ocho años de edad.

El autor de este cuestionario es  J. S. Gillis ha sido adaptada por D. E. Gómez y Mª T. Pulido.  Está editada por TEA Ediciones S.A. Año de publicación:2003.

Qué relación tiene la serotonina y la ansiedad

La serotonina es un neurotransmisor de las células del cerebro que permite que las neuronas interactúen correctamente entre unas y otras.
Cuando sufrimos ansiedad, depresión o cualquier otra patología, los niveles de serotonina bajan drásticamente y esto no es para nada beneficioso.
Es importante mantener estables los niveles de serotonina para mejorar los trastornos de ansiedad y la depresión.

Los antidepresivos, ayudan a regular los niveles de serotonina, sin embargo lo hacen de forma artificial, y una vez que dejamos de tomarlos, estos niveles descienden drásticamente ya que nuestro organismo se ha acostumbrado a producirlos de forma artificial.

Es muy importante tener en cuenta los alimentos básicos para curar la ansiedad y poder restablecer nuevamente los niveles de serotonina en el cerebro.

Para ello, esto debe hacerse mediante el triptófano, el cual podemos encontrar en:

  1. Carne (sobre todo pavo y pollo).
  2. Pescado azul (salmón, atún…).
  3. Huevos, sobre todo en la yema.
  4. Lácteos.
  5. Plátano, banana, piña, aguacate, dátiles y ciruela.
  6. Berros, espinacas, remolacha, zanahoria, apio, alfalfa, brócoli, dátiles.
  7. Frutos secos (almendras, nueces, pistachos, anacardos…).
  8. Chocolate negro.
  9. Cereales (en especial integrales, arroz y avena). Aumentan la secreción de insulina que favorece la transformación de triptófano en serotonina.
  10. Semillas (sésamo, calabaza, girasol y fenogreco).
  11. Legumbres (garbanzos, lentejas, habas, soja…).
  12. Levadura de cerveza.