El sueño en la sociedad de las prisas

¿Es posible que en cada vez descansemos menos y durmamos peor? ¿Qué sucede al organismo si cambiamos la pauta del descanso el fin de semana respecto a los días entre semana? Jana Fernández-Máster en Fisiología del Sueño y autora del libro ‘Aprende a descansar’ y de podcasts sobre bienestar y descanso, señala la importancia de dormir suficientes horas y en condiciones adecuadas. La higiene del sueño sería un aspecto más del autocuidado, como la adecuada alimentación y practicar deporte. La falta de sueño afecta a las capacidades cognitivas de niños, adolescentes y adultos, porque está implicado en funciones como aprender, asimilar y recordar-sugiere en este vídeo cómo descansar mejor. En una sociedad con “tecnoestrés” e “hiperiluminada” hemos olvidado un aspecto clave en la salud física y mental: el descanso nocturno.

“Dormir es una función fisiológica esencial. Durante el sueño se produce todo un proceso de limpieza de nuestro cerebro. Es cuando consolidamos la memoria y el aprendizaje y se equilibra nuestro sistema nervioso, por ejemplo, para tener una buena salud mental. Por la noche crecemos y se regeneran los tejidos, porque es el momento en el que segregamos mayor cantidad de hormona de crecimiento y se fortalece la respuesta inmune del organismo”. Sin embargo, advierte la autora, nos hemos acostumbrado a vivir entre pantallas de luz azul bajo luz artificial, a un ritmo frenético que le resta horas al descanso, confiando en el viejo mito de recuperar el sueño perdido durante el fin de semana.

Así afecta el sueño al rendimiento escolar

En este videodocumental, el Catedrático de Fisiología Juan Antonio Madrid Pérez, director del Laboratorio de Cronobiología (Cronolab) de la Universidad de Murcia(España)-comparte las claves para mejorar la calidad de nuestro sueño a través de un test. De Juan Antonio Madrid bien podría decirse que es un “relojero del sueño humano”, uno de los investigadores con mayor producción científica a nivel mundial en el campo de los “ritmos circadianos.”

Este experto avisa que “una de las principales causas del fracaso escolar es también la falta de sueño de nuestros jóvenes”. Las consecuencias de los cada vez más habituales trastornos del sueño, las recomendaciones para mejorarlo o los falsos mitos, son algunos de los temas que repasa.

Dormir poco y mal

Facundo Manes-Investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina y del Australian Research Council (ACR) Centre of Excellence in Cognition and its Disorders. Creó y dirige actualmente el Instituto de Neurología Cognitiva(INECO ) y el Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, institutos líderes en publicaciones científicas originales en neurociencias cognitivas-es el ponente en este videodocumental sobre el sueño y sus alteraciones. Esta es la primera parte.

El sueño infantil

En este vídeo la psicóloga Rosa Jové Montanyola-autora del libro «Dormir sin lágrimas, una «guía para padres desesperados» como la define la autora-experta en tratamiento de los trastornos del sueño, relata que el sueño es un proceso evolutivo, de modo que los niños alcanzan finalmente las pautas de sueño de los adultos.
La autora divide los trastornos del sueño en dos: disomnias-alteraciones en la cantidad y la calidad del sueño– y parasomnias-acontecimientos o conductas anormales cuando se duerme–. En la mayoría de los casos se da el primer tipo de obstáculo en el descanso infantil, pero los terrores nocturnos, las pesadillas o el sonambulismo, entre otros, también son objeto de preocupación por parte de los padres. «En los niños, la mayoría de las parasomnias suelen mejorar si se acuestan con poco cansancio y ansiedad. Para ello podemos seguir un horario prudente de acostarlos, intentar que estén relajados y hacerles compañía o dormir con ellos», apunta la autora.