Efecto Mateo

En Educación el “Efecto Mateo”-que proviene de la cita bíblica que se recoge en el capítulo 13, versículo 12 del Evangelio de San Mateo, que dice así:” Porque al que tiene se le dará y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, incluso lo que tiene se le quitará”-es una terminología adoptada, a finales de los años sesenta, por Keith Stanovich, psicólogo norteamericano, profesor de Picología Aplicada del Instituto para los Estudios en Educación en la Universidad de Toronto/Ontario(Canadá), que ha realizado numerosas investigaciones sobre la lectura, que describe el fenómeno del rico se hace más rico y el pobre se hace más pobre. Para este autor, las diferencias individuales en el inicio del aprendizaje de la lectura se acentúan, en vez de reducirse, con la escolaridad. Como en la parábola bíblica, los buenos lectores progresan más rápido que los malos simplemente porque leen más; de esta forma, los discentes a los que se les facilita la adquisición de habilidades lectoras se convierten pronto en lectores autónomos, y esta ventaja, que les permite leer mejor ya desde el inicio, constituye una poderosa motivación para leer más. Los progresos así alcanzados les van distanciando cada vez más de los discentes que no han recibido la ayuda necesaria para dominar las habilidades lectoras. Esto se produce porque los niños que fracasan en lectura, leen menos, aumentando la brecha entre ellos y sus compañeros. Posteriormente, cuando los estudiantes necesitan «leer para aprender» (dado que hasta entonces ellos han estado “aprendiendo a leer”) sus dificultades lectoras generan problemas con la mayoría de las otras materias a aprender. En este sentido, van quedando más y más relegados a las peores calificaciones escolares, dando lugar a una mayor tasa de abandono escolar.

La construcción de la realidad social

En este vídeo se analiza el estudio de Rosenthal y Jacobson sobre el denominado Efecto Pigmalión. En él se ponen de manifiesto los cuatro factores que operan en la mediación educativa que se lleva a cabo en el proceso de construcción de la profecía autocumplida: clima; input(o entrada); oportunidad de respuesta; y la retroalimentación(o feedback).

Efecto Pigmalión

El Efecto (o síndrome) Pigmalión tiene su origen en una leyenda mitológica griega consistente en que, Pigmalión-rey de Chipre y afamado escultor-esculpió una estatua de marfil representando su ideal de mujer, la mujer perfecta. Hasta tal punto llegó su pasión por la escultura que la trataba como si fuera una mujer real, como si estuviera viva. El mito continúa cuando la escultura cobra vida-por obra de la diosa del amor Afrodita-al ver el amor que éste sentía por la estatua(Galatea).
Cuando alguien anticipa un hecho, existen muchas probabilidades de que se cumpla. A este fenómeno en Psicología Social se le llama: “realización automática de las predicciones”; también se le conoce como “El Efecto Pigmalión, o la profecía autocumplida”.
El Efecto Pigmalión requiere de tres aspectos: creer firmemente en un hecho, tener la expectativa de que se va a cumplir y acompañar con mensajes que animen su logro.
A nivel educativo, Rosenthal y Jacobson estudian el Efecto Pigmalión desde la perspectiva de la teoría de la profecía autorrealizada. Según esta teoría…” se entiende como uno de los factores que influyen en la motivación del alumnado en el aula. Aparentemente parece que es un efecto mágico, pero no lo es, lo que ocurre es que los profesores formulan expectativas acerca del comportamiento en clase de diferentes alumnos y los van a tratar de forma distinta de acuerdo con dichas expectativas. Es posible que a los alumnos que ellos consideran más capacitados les den más y mayores estímulos, más tiempo para sus respuestas, etc. Estos alumnos, al ser tratados de un modo distinto, responden de manera diferente, confirmando así las expectativas de los profesores y proporcionando las respuestas acertadas con más frecuencia. Si esto se hace de una forma continuada a lo largo de varios meses, conseguirán mejores resultados escolares y mejores calificaciones en los exámenes”.
Podemos hablar de una doble vertiente del mito: Efecto Pigmalión positivo, que se refiere a aquél que produce un efecto positivo en el niño, de forma que afianza el aspecto sobre el cual se produce el efecto, provocando un aumento de la autoestima del discente y del aspecto en concreto; Efecto Pigmalión negativo, como aquél que produce que la autoestima del niño disminuya y que el aspecto sobre el que se actúa aminore o incluso desaparezca.
Como corolario a todo lo expuesto, me parece clarificador una cita de J.W.Goethe, que dice lo siguiente: “Trata a una persona tal y como es y seguirá siendo lo que es; trátala como puede y debe ser y se convertirá en lo que puede y debe ser”.