El aula, un refugio para la atención

En un mundo de permanentes estímulos, pantallas, tecnologías, multitareas, pluriactividad… ¿Por qué no convertir el aula en un refugio de la atención? En este vídeo, el educador y escritor James M. Lang-profesor y director del D’Amour Center for Teaching Excellence en Assumption College (Estados Unidos). Imparte conferencias y talleres sobre cómo crear mejores entornos de aprendizaje y ha sido consultor de Naciones Unidas en un proyecto sobre ética e integridad para el profesorado. Lleva dos décadas investigando cómo mejorar el aprendizaje en el aula y de qué forma el profesorado puede motivar a sus estudiantes. Después de sus libros ‘Small Teaching’, como recopilatorio de consejos prácticos sobre educación basados en la evidencia científica, y ‘Cheating Lessons: Learning from Academic Dishonesty’, donde reflexiona sobre los motivos y estrategias de los alumnos que hacen trampas en los exámenes, acaba de publicar ‘Distracted: Why Students Can’t Focus and What You Can Do About It’-sobre las dificultades para mantener la atención desarrolla sus propuestas y herramientas para motivar a los alumnos y conseguir que mejoren su concentración.

¿Por qué nos cuesta tanto mantener la atención?

“Siempre hemos tenido estos cerebros distraídos y, biológicamente, hay buenos motivos para que sea así. Necesitamos ser conscientes de nuestro entorno y, pensando en términos evolutivos, no habría sido tan útil para nosotros rastrear una presa sin ser conscientes de que nos podemos convertir en una”.

En este vídeo, el educador y escritor James M. Lang-profesor y director del D’Amour Center for Teaching Excellence en Assumption College (Estados Unidos). Imparte conferencias y talleres sobre cómo crear mejores entornos de aprendizaje y ha sido consultor de Naciones Unidas en un proyecto sobre ética e integridad para el profesorado. Lleva dos décadas investigando cómo mejorar el aprendizaje en el aula y de qué forma el profesorado puede motivar a sus estudiantes. Después de sus libros ‘Small Teaching’, como recopilatorio de consejos prácticos sobre educación basados en la evidencia científica, y ‘Cheating Lessons: Learning from Academic Dishonesty’, donde reflexiona sobre los motivos y estrategias de los alumnos que hacen trampas en los exámenes, acaba de publicar ‘Distracted: Why Students Can’t Focus and What You Can Do About It’, sobre las dificultades para mantener la atención-explica los motivos por los que nos cuesta mantener la atención y qué hacer para evitar distracciones.

Educar en el poder del ‘todavía’

¿Neurodidáctica, neuroeducación, neurociencia? ¿En qué se diferencian y cómo se puede aplicar los avances científicos al aprendizaje? Chema Lázaro-profesor del Máster de Neurodidáctica de la Universidad Rey Juan Carlos(Madrid) y fundador de NIUCO, una iniciativa que apuesta por el cambio educativo basado en la aplicación de la neurociencia en el aprendizaje- describe en este vídeo su propia experiencia en el aula y cómo se puede aprovechar la plasticidad del cerebro para estimular a los alumnos. “Hay oportunidad de aprendizaje en cualquier momento de la vida, cualquier alumno puede aprender. Tirando de las emociones debemos hacer que todos los alumnos ‘quieran’ aprender”, afirma el profesor. Su propuesta consiste en utilizar la mentalidad de crecimiento. “Si no eres capaz de hacer algo… ya te digo yo que ‘todavía’.

Nunca le pidas a un niño que te preste atención

En este vídeo, Chema Lázaro-profesor del Máster de Neurodidáctica de la Universidad Rey Juan Carlos(Madrid) y fundador de NIUCO, una iniciativa que apuesta por el cambio educativo basado en la aplicación de la neurociencia en el aprendizaje-explica las claves de las “redes atencionales” del cerebro. ¿Cómo se activa la atención de los alumnos? A través de la sorpresa, una buena narrativa, el juego, la cooperación, la curiosidad y el humor. “Al cerebro le encanta todo lo que tiene que ver con lo no rutinario. Si el cerebro sabe lo que va a pasar, no se activa. También se activa con las “disonancias cognitivas”, aquello que sorprende, como las obras de Escher, con escaleras que no sabes si van o vienen. Debemos “secuestrar” la atención de los alumnos en el aula y nunca volver a pedirla”, explica el profesor.