Orden de 3 de octubre de 2016, por la que se regulan las condiciones, requisitos y funcionamiento de las Unidades de Atención Infantil Temprana

https://drive.google.com/drive/my-drive
En virtud del Decreto 85/2016, de 26 de abril, se regula la intervención integral de la Atención Infantil Temprana en Andalucía, mediante las actuaciones coordinadas de los sectores sanitario, educativo y social, que están implicados en el desarrollo de acciones de Atención Infantil Temprana. La Atención Infantil Temprana es definida como el conjunto de intervenciones planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar o transdisciplinar dirigidas a la población infantil menor de 6 años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presenta la población infantil con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos.
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 12 del mencionado Decreto, las actuaciones de Atención Infantil Temprana en el ámbito sanitario se realizarán a través de acciones preventivas, acciones dirigidas a la detección, diagnóstico e intervención, sobre la población infantil y acciones relativas a la valoración de las necesidades de las personas menores en base a un diagnóstico funcional y a la derivación a los Centros de Atención Infantil Temprana, que se realizará en las Unidades de Atención Infantil Temprana(en adelante, UAIT).
Estas Unidades de Atención Infantil Temprana, creadas por el artículo 13 del Decreto 85/2016, de 26 de abril, serán reguladas, en cuanto a sus condiciones, requisitos y funcionamiento por Orden de la Consejería competente en materia de salud.
En ejecución de este mandato, la presente Orden establece las condiciones, requisitos y funcionamiento, así como las funciones de las UAIT, con la finalidad de desarrollar los contenidos relacionados con las funciones asignadas al Sistema Sanitario Público de Andalucía, adaptando las estructuras actuales de organización del Servicio Andaluz de Salud para cumplir con el mandato contenido en el antedicho Decreto, por el que el Sistema Sanitario Público de Andalucía iniciará el trámite de derivación de la población infantil a las UAIT para valoración de la idoneidad de intervención, en base a resultados de pruebas psicométricas y/o escalas de desarrollo, ante la sospecha de trastornos de desarrollo o riesgo de padecerlos y la instauración del Plan inicial de intervención.
En su virtud, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 44.2 y 46.4 de la Ley 6/2006, de 24 de octubre, del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Andalucía, en el articulo 13.6 y disposiciones transitoria primera y final segunda del Decreto 85/2016, de 26 de abril, se dispone la presente norma.

Anuncios

Decreto 85/2016, de 26 de abril, por el que se regula la intervención integral de la Atención Infantil Temprana en Andalucía

https://drive.google.com/drive/my-drive

En el ámbito educativo, el Estatuto de Autonomía para Andalucía garantiza, en su artículo 21.1, el derecho constitucional de todos y todas a una educación permanente y de carácter compensatorio mediante un sistema educativo público. De la misma forma, en su artículo 21.10, establece que las personas con necesidades educativas especiales tendrán derecho a una efectiva integración en el sistema educativo general, de acuerdo con lo que disponen las leyes.
Las prestaciones sociales están reconocidas en el artículo 23.1 del Estatuto de Autonomía para Andalucía, garantizando el derecho de todas las personas a acceder, en condiciones de igualdad, a los beneficios de un sistema público de servicios sociales. Estos servicios sociales se concretan en el artículo 61.1, en una competencia exclusiva que incluye la regulación, ordenación y gestión de los servicios sociales, las prestaciones técnicas y las prestaciones económicas con finalidad asistencial o complementarias de otros sistemas de protección pública; la regulación y la aprobación de planes y programas específicos dirigidos a personas y colectivos en situación de necesidad social; e instituciones públicas de protección y tutela de personas necesitadas de protección especial, incluida la creación de centros de ayuda, reinserción y rehabilitación.
En su artículo 24, el Estatuto de Autonomía para Andalucía reconoce el derecho de las personas con discapacidad y las que estén en situación de dependencia a acceder, en los términos que establezca la ley, a las ayudas, prestaciones y servicios de calidad con garantía pública necesarios para su desarrollo personal y social. El artículo 52.1 atribuye a la Comunidad Autónoma de Andalucía, la competencia exclusiva en materia de enseñanza no universitaria, en relación con las enseñanzas obligatorias y no obligatorias que conducen a la obtención de un título académico o profesional con validez en todo el Estado, incluidas las enseñanzas de educación infantil.
En el ejercicio de sus competencias en materia sanitaria, la Comunidad Autónoma de Andalucía aprobó la Ley 2/1998, de 15 de junio, de Salud de Andalucía, cuyo artículo 6.2 dispone, que las personas menores de edad, ancianas, con enfermedades mentales u otras crónicas e invalidantes y las que pertenezcan a grupos específicos reconocidos sanitariamente como de riesgo tienen derecho a actuaciones y programas sanitarios especiales y preferentes.
Por otro lado, la Ley 16/2011, de 23 de diciembre, de Salud Pública de Andalucía, en su artículo 60.2.q) establece como prestación de salud pública, la atención infantil temprana dirigida a la población infantil menor de seis años afectada por trastornos en el desarrollo o con riesgo de padecerlos.
También, la Ley 1/1999, de 31 de marzo, de Atención a las Personas con Discapacidad en Andalucía,  en su artículo 11, dispone que se establecerán sistemas de prevención y detección de deficiencias y de atención temprana unas vez diagnosticadas estas, contemplando la intervención múltiple, dirigida a los menores, a la familia y a la comunidad, garantizando la Atención Infantil Temprana, que comprende información, detección, diagnóstico, tratamiento, orientación y apoyo familiar. Asimismo, el mismo artículo 11 de la citada Ley, dice que el sistema sanitario público de salud establecerá los sistemas y protocolos de actuación técnicos necesarios para que desde la atención primaria en adelante quede asegurado el asesoramiento y tratamiento necesario.
En este mismo sentido, el Decreto 137/2002, de 30 de abril, de Apoyo a las Familias Andaluzas, establece en su artículo 28 bis, la implantación del Programa de Apoyo Familiar en Atención Infantil Temprana, para hacer frente a los problemas que plantea dentro de la familia, el nacimiento de personas menores que presentan alteraciones en el desarrollo, o riesgo de padecerlas.
Por su parte, la Ley 17/2007, de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía, en su artículo 114.1, indica que la Administración de la Junta de Andalucía establecerá el conjunto de actuaciones dirigidas a la población infantil menor de seis años, a sus familias y al entorno con la finalidad de prevenir, detectar e intervenir de forma precoz sobre cualquier trastorno en su desarrollo o riesgo de padecerlo.
La Ley 1/1998, de 20 de abril, de los Derechos y la Atención al Menor, establece en su artículo 3.1 como uno de los principios rectores a los que deberán ajustarse las actuaciones públicas o privadas en el ejercicio de las competencias en materia de promoción y protección de los derechos del menor, la primacía del interés superior del menor frente a cualquier otro interés legítimo.
En el ámbito estatal, la atención a las personas en situación de dependencia y la promoción de la autonomía personal, dio lugar a la aprobación de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en situación de Dependencia, donde se establece un Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia. Conforme a lo previsto en su disposición adicional decimotercera, el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia atenderá a las necesidades de ayuda a domicilio y, en su caso, las prestaciones económicas vinculadas y cuidados en el entorno familiar a favor de las personas menores de tres años acreditados en situación de dependencia. Esta atención a dichas personas, se integrará
en los niveles de protección previstos en la citada Ley.
El reconocimiento de los derechos de la población infantil a la atención sanitaria preventiva y al tratamiento médico, psicológico y funcional ha sido refrendado en el ámbito internacional desde distintos organismos, como el Consejo de Europa y la Unión Europea y recogido en diferentes documentos, como la Convención de los Derechos del Niño, aprobada en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989 y ratificada por España el 30 de noviembre de 1990, y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas y su Protocolo Facultativo, de 13 de diciembre de 2006, ratificados por España el 23 de noviembre de 2007, convirtiéndose así en el marco básico de protección de los menores con discapacidad o en riesgo de padecerla.
Establece esta Convención, en su artículo 25, que los Estados proporcionarán los servicios de salud que necesiten las personas con discapacidad específicamente como consecuencia de su discapacidad, incluidas la pronta detección e intervención, cuando proceda, y servicios destinados a prevenir y reducir al máximo la aparición de nuevas discapacidades. El artículo 26 de este mismo texto dispone igualmente que los Estados Partes adoptarán medidas efectivas y pertinentes para que las personas con discapacidad puedan lograr y mantener la máxima independencia, capacidad física, mental, social y vocacional, y la inclusión y participación plena en todos los aspectos de la vida. A tal fin, los Estados Partes organizarán, intensificarán y ampliarán servicios y programas generales de habilitación y rehabilitación, en particular en los ámbitos de la salud, el empleo, la educación y los servicios sociales, de forma que esos servicios y programas comiencen en la etapa más temprana posible y se basen en una evaluación multidisciplinar de las necesidades y capacidades de la persona.
El Real Decreto 1030/2006, de 15 de septiembre, por el que se establece la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de salud y el procedimiento para su actualización, en su Anexo II, relaciona la cartera de servicios comunes de atención primaria. En el apartado 6.1.6 del citado Anexo, dedicado a los servicios de atención a la infancia, se destaca la detección de los problemas de salud con presentación de inicio en las distintas edades, que pueden beneficiarse de una detección temprana en coordinación con atención especializada.
La Ley Orgánica 8/2015, de 22 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia ha avanzado en la concreción del interés superior del menor facilitando criterios para su determinación y aplicación en cada caso, así como los elementos generales para la ponderación de estos criterios establecidos. Entre ellos determina la necesidad de garantizar la igualdad y no discriminación por su especial vulnerabilidad o cualquier otra característica o circunstancia relevante y también las garantías que han de ser respetadas en los procesos y procedimientos que le afecten. En tal sentido, dispone que, en todo desarrollo normativo, así como en todas las medidas concernientes a las personas menores que adopten las instituciones, públicas o privadas, los Tribunales o los órganos legislativos, primará el interés superior de los mismos sobre cualquier otro interés legítimo (en caso de que no puedan respetarse todos los intereses legítimos  concurrentes).
En el año 2000, el Real Patronato de Discapacidad publica el Libro Blanco de Atención Temprana, que se configura como instrumento fundamental para la comprensión y el desarrollo de la Atención Temprana de forma uniforme en nuestro país.
La Atención Infantil Temprana precisa acciones coordinadas a través de un modelo integral que agrupe las intervenciones realizadas desde los diferentes sectores educativo, sanitario y social, que aseguren la prevención, la detección precoz, el diagnóstico y el tratamiento de las personas menores de seis años de la Comunidad Autónoma de Andalucía que presenten trastornos del desarrollo o riesgo de padecerlos, así como la intervención sobre su familia y entorno.
Desde el punto de vista preventivo el Sistema Sanitario Público de Andalucía realiza, sobre la población general, actividades dirigidas a evitar las condiciones que pueden llevar a la aparición de deficiencias o trastornos del desarrollo infantil a través de los diferentes programas dirigidos a la población fértil así como con la atención al embarazo, parto, puerperio y el seguimiento de salud infantil.
Ante la sospecha de trastorno del desarrollo o riesgo de padecerlo, desde cualquier ámbito, será el Pediatra de Atención Primaria quien inicie el trámite de derivación a las Unidades de Atención Infantil Temprana, quien tras determinar la idoneidad de la necesidad de intervención temprana en un Centro de Atención Infantil Temprana, lo derivará al mismo.
El presente Decreto consta de cuatro capítulos que desarrollan treinta y tres artículos, una disposición adicional, dos disposiciones transitorias, una disposición derogatoria única y tres disposiciones finales.
En el capítulo I, de disposiciones generales, se regula el objeto, y el ámbito de aplicación, estableciendo como destinatarios a la población infantil menor de seis años afectada por trastornos del desarrollo o con riesgo de padecerlos, así como su familia y entorno.
El capítulo II, regula los recursos necesarios y las actuaciones precisas para la Atención Infantil Temprana en los ámbitos sanitario, educativo y de servicios sociales. La labor fundamental de los servicios sanitarios es la prevención, detección, diagnóstico, intervención y derivación a otros recursos cuando sea necesario; se establecerá una organización flexible de la enseñanza que procure una atención educativa personalizadaa cada persona menor y los programas de los servicios sociales que se precisen. Se crean la Unidades de Atención Infantil Temprana con el objeto de que lleven a cabo las actuaciones relativas a la valoración de las necesidades de las personas menores en base a un diagnóstico funcional, de sus familias y entorno. Se trata de introducir agilidad a todo el proceso, de tal forma que mediante este nuevo instrumento los tiempos para que se materialicen las actuaciones que se hayan de realizar se reduzcan considerablemente.
El capítulo III, establece la creación del Consejo de Atención Infantil Temprana, como órgano colegiado de asesoramiento de la Administración de la Junta de Andalucía, en materia de Atención Infantil Temprana.
En el capítulo IV, se crea el Sistema de Información de Atención Infantil Temprana, de carácter único para su uso por todas las personas profesionales implicadas en la atención de las personas menores en Atención Infantil Temprana y gestionadas por la Consejería competente en materia de salud. El sistema de información da respuesta a la necesaria coordinación entre diferentes profesionales de los ámbitos de salud, educativo y servicios sociales; informa sobre los servicios prestados por los Centros de Atención Infantil Temprana y permite analizar el perfil de población que precisa Atención Infantil Temprana en Andalucía.
En su virtud, a propuesta de las Consejerías competentes en materia de Salud, Educación y Políticas Sociales, de conformidad con los previsto en los artículos 21.3, 27.9 y 44 de la Ley 6/2006, de 24 de octubre, del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Andalucía, de acuerdo con el Consejo Consultivo de Andalucía, previa deliberación del Consejo de Gobierno en su reunión del día 26 de abril de 2016, se dispone la presente norma.

CAIT

Fuente: juntadeandalucia.es

Los denominados Centros de Atención Infantil Temprana(en adelante, CAIT)-en la Comunidad Autónoma de Andalucía-son unos equipos interdiciplinares(que pueden disponer de médico, psicólogo, pedagogo, trabajador social, fisioterapeuta y logopeda)que dirigen su intervención a la atención temprana de la población infantil entre 0-6 años de edad cronológica, a las familias y al entorno sociocultural que tienen por objetivo atender, de manera precoz, las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en el desarrollo(de tipo físico, psíquico o sensorial) o que tienen riego de padecerlos.
Entre los objetivos podemos señalar:
Favorecer el desarrollo y bienestar de niño y su familia posibilitando de la forma más completa su integración en el medio familiar, escolar y social, así como su autonomía personal.
Reducir los efectos de un déficit o trastorno y optimizar en la medida de lo posible el curso del desarrollo del niño.
Introducir los mecanismos necesarios de compensación, de eliminación de barreras y adaptación a necesidades especificas.
Evitar o reducir la aparición de efectos o déficits asociados por un trastorno o situación de alto riesgo.
Atender y cubrir las necesidades y demandas de la familia y el entorno en el que el niño vive.

El niño y la niña de 3 a 6 años. Guía de atención temprana

Gu%EDa%20de%20Atenci%F3n%20Temprana_El%20Ni%F1o%20y%20la%20Ni%F1a%20de%203%20a%206%20a%F1os.pdf
El Equipo de Atención Temprana de La Rioja(Epaña) ha elaborado este documento cuyos destinatarios son las familias y los educadores.
Se trata de una publicación práctica y con un fin preventivo y orientativo. En la misma, se muestra cómo es el desarrollo evolutivo en la etapa de tres a seis años, cuáles son los posibles signos de alarma y las pautas de estimulación por tramos de edades, con la finalidad de ayudar a crear un entorno favorable y estimulador para los niños, así como detectar cualquier desfase evolutivo y facilitar los medios adecuados para su reparación.

El niño de 0 a 3 años. Guía de atención temprana

Fuente:www.ojeas.com

El Equipo de Atención Temprana de La Rioja(Epaña) ha elaborado este documento cuyos destinatarios son las familias y los educadores.
Se trata de una publicación práctica y con un fin preventivo y orientativo. En la misma, se muestra cómo es el desarrollo evolutivo en la etapa de cero a tres años, cuáles son los posibles signos de alarma y las pautas de estimulación por tramos de edades, con la finalidad de ayudar a crear un entorno favorable y estimulador para los niños, así como detectar cualquier desfase evolutivo y facilitar los medios adecuados para su reparación.